Mi hermana siempre supo que tendría una quinceañera Crecí en los suburbios de la Ciudad de México, y para el momento en que tenia 12, ya sabía ya que no quería una fiesta de quince años. Podría enumerar varias razones de el por que, pero la razón principal de el por que era sencilla: Me estaban dando a escoger. A diferencia de mi primera comunión a la edad 10, la ceremonia y la fiesta de los quince era una opción mas que una obligación. Pude escoger entre la fiesta, un carro nuevo, o un viaje al extranjero. El carro parecía lo más conveniente para mi joven edad y posición feminista temprana.
Era también 12 cuando mi hermana Tere tuvo su celebración de quince años. A diferencia de mi, Tere siempre supo que ella tendría una fiesta de quinceañera. Ella soñaba con eso desde la niñez, y la planeó su manera, no adhiriéndose totalmente a las tradiciones. Y cuando ella cumplió 15, mi hermana hizo la planeacion del debut de su fiesta con resultados excepcionales.
Una celebración de el poder de uno miso Primero, ella escogió un provocativo, verde, florido, vestid. En aquel entonces en México, los últimos años 70, las quinceañeras usaban vestidos conservadores blancos o beige. Después de todo, esto era como un ensayo temprano para una boda. La fiesta de Tere era más bien una celebración de fuerza de uno mismo, que de el acontecimiento tradicional de la edad venidera. Su vestido era poco convencional, hip, atrevido.
La planeacion comenzó varios meses antes, desde escoger la iglesia y los padrinos asta enviando las invitaciones. De cualquier forma, lo mas excitante para Tere era escoger sus 14 damas, quienes no solo procederían a su gran entrada a la iglesia, sino también realizarían el baile que ella ya había planeado.
La era Disco Por meses, Tere y sus 14 damas, que consistían en amigas cercanas y primas, se juntaban en la casa de cada una de ellas para los ensayos de la coreografía que Tere había hecho al ritmo de “Staying Alive” de los Bee Gees. Esto fue después de toda la era de música disco, y John Travolta y su personaje en la película de “Saturday Night Fever” que era un estrella famoso que la quinceañera no pudiera resistirse. Especialmente esta quinceañera, quien había visto la película al menos 10 veces. Por cierto, esto fue una razón por que Tere no quiso tener chambelanes en su fiesta. No había quien le llegara a Travolta.!
Los quince de Tere se llevaron a cabo en un Sábado por la tarde a mediados de Julio, en el gran patio trasero de nuestra casa en los suburbios. Una compañía de renta para fiestas se encargo del equipo y de el servicio de comida, proveyendo el curso de cinco platillos. El DJ contratado entretuvo al gran grupo de amigos y parientes que ella invitó. Todos los invitados trajeron un presente, como de costumbre. Tere recibió una cruz de oro de sus padrinos, la cual ella usó ese día orgullosamente. Ella se miraba asombrosa en su vestido hermoso. Tía Carmela, una de las hermanas de mi papá y una experta en belleza, le hizo el maquillaje y peinado.
Una misa tradicional y un vals no-tan-tradicional La misa comenzó a las 7 P.M. y se realizó en la iglesia del vecindario conocida por su arquitectura moderna. La ceremonia duró 45 minutos, durante los cuales el sacerdote habló de las responsabilidades de la quinceañera como mujer adulta católica. Mi hermana se sentó sola delante del sacerdote, con nuestros padres y sus padrinos directo detrás de ella.
Después de la misa, todos vinieron a la casa para la fiesta. La comida y las bebidas fueron servidas, y entonces Tere bailó el vals tradicional con todos los varones en la fiesta. Uno por uno, cada uno golpearía ligeramente el hombro del compañero de baile del momento y pediría una pieza con Tere. Aquí es donde la tradición adquirió un jiro moderno: Bailaron el vals al ritmo" de los Bee Gees “How Deep is your Love”. Después de este baile particular, Tere y sus damas bailaron la pieza de “Staying Alive”, la cual fue un hit que los invitados demandaron que la volvieran a bailar. Entonces era hora de cortar el pastel con una muñeca de quinceañera tradicional en la parte superior, y después de que Tere pidió sus deseos. Pasamos un tiempo maravilloso, y muchos de los invitados festejaron asta el amanecer.
Los recuerdos tan frescos como si hubiera sido ayer Cuando llamé a mi hermana a México hace algunos días para decirle que estaba escribiendo esta historia, se emociono, y los recuerdos comenzaron a fluir. Me tomó por sorpresa oírla hablar de ese tiempo en su vida con tal pasión, casi como si hubiera sido ayer, como si ella todavía estuviera saboreando la alegría de sus sensacionales quince.
Cuando le pregunté que si ella hubiera tenido una hija, en vez de dos varones, si ella le hubiera hecho una quinceañera, su respuesta fue rápida y precisa, si ella la quisiera sí!”
Es divertido cómo los acontecimientos se desenvolvieron. Cuando vino mi turno 3 años después para realizar mi sueño de tener una quinceañera, el presupuesto familiar había sufrido de una inversión mal hecha. En vez de un nuevo coche, recibí el Datsun viejo de mi mamá para mi décimo quinto cumpleaños. Aprendí a conducir en él, y con los años, el coche viejo se convirtió en parte de mi vida. Tengo recuerdos incontables de mis aventuras en ese coche, recuerdos, cada pedacito tan alegre como la celebración de 15 años de Tere.
Han sido más de 2 décadas desde los quince de mi hermana. En retrospectiva, Tere disfrutó de su celebración de quinceañera tanto como yo estaba tan agradecida de no haber tenido una. ¡Hasta este día, Tere todavía tiene placer en planear fiestas para ella y su familia, y yo todavía amo conducir!
Paz Bernal nació y creció en la Ciudad de México. En 1990 ella se trasladó a New York City, N.Y., en donde ella ha vivido desde entonces. Ella es escritora libre, traductor, y tutor particular de español. Ella también trabaja como asistente ejecutivo en una empresa consultora Manhattan de recursos humanos. Ella vive actualmente en la sección de Williamsburg de Brooklyn, N.Y. |
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